• La ciencia desapercibida

      Juan Tena (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      Este artículo aborda las actuales condiciones para la difusión de información científica hacia el público. Pese a que desde distintos ámbitos se reclama una mayor abundancia de este tipo de información en los medios, el artículo expresa que no existen realmente las condiciones para que el público se informe y pueda crear su propio criterio en materia de ciencia. Detrás de las declaraciones por una mayor difusión se encuentra el deseo de conseguir la aceptación del actual modelo de desarrollo tecnológico e industrial, lo cual termina por traducirse en el desconocimiento y hasta rechazo de la ciencia y la tecnología. Se sostiene que el periodismo científico debería tomar conciencia de la situación y brindar más espacio a las humanidades, incluyendo entre sus preocupaciones la difusión de todas las ramas de las ciencias, entre ellas la sociología, la historia, la antropología y la filosofía. Asimismo, es necesario diferenciar divulgación de información: separar la ciencia en estado puro de lo que queda de ella en el público que la recibe. Mientras que existe una relativa extensión de la divulgación científica, falta verdadera información científica y tecnológica, por escasez de espacio y medios de comunicación y de periodistas capacitados.
    • Editorial

      Mario Albornoz; José Antonio López Cerezo; Miguel Ángel Quintanilla (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
    • Propuesta metodológica para la medición de la Sociedad del Conocimiento en el ámbito de los países de América Latina

      Carlos Blanco; Gustavo Lugones; Fernando Peirano (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      Este artículo presenta una propuesta metodológica tendiente a orientar las actividades de medición de los diversos aspectos que componen la Sociedad del Conocimiento en América Latina. Se apunta a que los indicadores que se construyan tengan la capacidad de reflejar cabalmente la evolución y las características específicas que presentan en Latinoamérica los procesos de desarrollo y difusión de la Sociedad del Conocimiento y sean, a la vez, susceptibles de ser comparados a nivel internacional. La propuesta tiene dos componentes. En primer lugar, se propone un marco conceptual general para la medición de la Sociedad del Conocimiento, a través del cual se procura una aproximación integral al análisis de estos procesos apuntando a que su adopción como base común para aunar criterios, coordinar acciones y sumar esfuerzos, facilite la realización de trabajos conjuntos y complementarios por parte de diferentes grupos, equipos o personas. En segundo lugar, se intenta realizar un aporte puntual sobre cómo abordar el desempeño de los agentes económicos dentro de este nuevo paradigma caracterizado por un profundo cambio en la generación, la gestión y la circulación de la información y el conocimiento.
    • Ciencia y Sociedad Civil

      John Ziman (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      En la sociedad capitalista actual se acepta comúnmente que el papel de la ciencia es servir a la práctica social a través de sus capacidades instrumentales. Se confunde así a la ciencia con la tecnología y se celebra la tecnociencia como instrumento para alcanzar fines sociales o materiales, determinados por distintos poderes sociales fácticos. Sin embargo, esta preeminencia de la tecnociencia también hace a la ciencia sospechosa para el público y ambigua en su papel social. Por eso la empresa científica necesitaría ser políticamente corregida para asegurar que el público se contacte con ella en un ambiente de verdadero espíritu iluminador. La ciencia puede desempeñar un papel relevante combatiendo la tecnocracia desde la crítica y la imaginación de escenarios alternativos, aportando la defensa de los valores humanos que deben subyacer a nuestra civilización. Su papel no instrumental como órgano de la sociedad civil es un elemento esencial de la democracia pluralista, y esta vital función social es posible gracias a las prácticas académicas tradicionales. La futura relación de la ciencia con la sociedad no debe constituirse desde la tecnociencia utilitaria, sino desde su libertad para desarrollar su papel no instrumental y crítico que sostiene y enriquece la democracia pluralista.
    • Ventanas al mundo de la ciencia: preparación y oportunidad

      James Rutherford (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      La ciencia, la tecnología y la democracia pueden interrelacionarse y apoyarse mutuamente, con resultados beneficiosos para la sociedad en su conjunto, si los ciudadanos son adecuadamente educados y como adultos tienen acceso al mundo científico. El impacto de la ciencia para el mejoramiento de la vida humana depende en gran medida de la comprensión que el público posea de ella. Los países que aspiran a ser tanto científicos como democráticos deben brindar a sus ciudadanos las oportunidades para desarrollar una alfabetización científica en un contexto humanístico. A tal fin, los métodos y materiales pedagógicos para la enseñanza de ciencias deberían poner más énfasis en las dimensiones humanísticas de la actividad científica; al mismo tiempo, se deberían idear mecanismos que posibiliten a la ciencia aumentar su presencia en los medios masivos e Internet. Apuntando en un sentido similar, se podrían fortalecer los vínculos entre el mundo de la ciencia y el de la cultura mediante la creación o adecuación de centros de ciencias que involucren la actividad de artistas e historiadores, y el incentivo para que museos de arte y de historia involucren a más científicos.
    • El espejo roto del conocimiento y el ideal de una visión coherente del mundo

      Jesús Mosterín (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      Este artículo postula la necesidad de recomponer una imagen global del mundo a partir de los aportes de la ciencia y la filosofía. En el mundo actual, la especialización de la ciencia resulta en una suma de saberes específicos y restringidos que, a la vez que permite el avance científico, es contraria a la filosofía, entendida en términos platónicos como saber portador de una visión del conjunto. Sin embargo, ciencia y filosofía no son opuestas, como lo demuestra la historia de ambas, sino que forman un continuo: la curiosidad del científico no se agota en los límites de su campo específico, y el filósofo, por su parte, utiliza en sus reflexiones los conocimientos desarrollados por la ciencia. Este artículo afirma que ciencia y filosofía deben conjugarse para la creación de una cosmovisión que sirva como marco para analizar y resolver los problemas individuales y colectivos. La búsqueda de una cosmovisión global es el fin último de toda investigación, y únicamente la conjugación entre ciencia y filosofía permitirá la expansión de la comprensión racional del mundo y construirá un marco de referencia abarcativo para la reflexión y la acción humana.
    • Ambos son una cultura

      Ángel Martín Municio (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      El lenguaje, sistema de comunicación simbólica humana, es la base para la creación de conceptos y para la curiosidad humana primigenia por la naturaleza y el pasado. Estos son también los elementos que posibilitan la comunicación y transmisión de pensamientos a otros hombres, con lo cual se inicia la información y la cultura. Por tales motivos, este artículo sostiene que el mundo del lenguaje involucra a toda la comunicación, incluyendo ciencia y literatura. Estas dos últimas, en apariencia tan disímiles, participan de una base común dentro de la historia cultural y social, al recurrir al lenguaje, si bien de manera diferente. Se sostiene que, entonces, pierde sentido establecer una línea de demarcación lingüística entre lo literario y lo científico: arte y ciencia comparten la creatividad y la expresión de un contenido semántico. En cambio, se debería potenciar la idea de que el único modelo válido es el de la simultaneidad y el intercambio. La emergencia, en los últimos años, de una intelectualidad científica que investiga y difunde con solvencia diferentes cuestiones y conecta con el público directamente y con estilo literario, es una prueba de esto.
    • Una cultura sin cultura. Reflexiones críticas sobre la cultura científica

      Jean Marc Lévy Leblond (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      El actual panorama de decepción y descrédito en torno de la ciencia, que socava tanto su apoyo político y económico como su reputación intelectual y cultural, da lugar a una serie de quejas por parte de los científicos. Éstos lanzan sus reclamos tanto contra los dirigentes políticos como contra el público de legos, que habrían sido ganados por una ola anticientífica e irracionalista. La idea subyacente es que si la ciencia no es apoyada es porque no se la comprende, y en este sentido se demanda a los medios, el sistema educativo y los propios investigadores que se esfuercen por difundir los conocimientos hacia el público. Este artículo sostiene que, sin embargo, debe abandonarse la concepción de que existen por un lado los legos y por el otro los poseedores del saber: los conocimientos de los científicos son limitados y su validez está estrechamente circunscripta. Esto da lugar a que no exista realmente una cultura científica. Para subsanar esta situación es necesario reinsertar la ciencia en la cultura, a través de una modificación profunda de la actividad científica y de la formación de sus profesionales, que incluya para ambos casos los elementos para la comprensión de la historia de las ciencias y sus aspectos filosóficos, sociológicos y económicos.
    • Las funciones técnicas de los artefactos y su encuentro con el constructivismo social en tecnología

      Diego Lawler (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      Este trabajo se compone de dos partes relacionadas. En la primera parte se analizan dos sentidos básicos del concepto de función: el sentido histórico y el sentido no histórico. Sobre la base de estos materiales se propone un concepto de función técnica para su aplicación en el ámbito de los artefactos técnicos. En la segunda parte se analiza el modo en que el constructivismo social en tecnología enfoca las circunstancias de recepción y uso de los artefactos técnicos. La clave de esta segunda parte es mostrar cómo el constructivismo social niega la tesis de que los artefactos técnicos realizan ciertas funciones técnicas propias con el propósito de satisfacer unos objetivos para los que fueron diseñados, producidos y comercializados.
    • Reseña de "Giordano Bruno. El hereje impenitente" de Michael White

      Carmelo Polino (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
    • Conocimiento técnico y discurso público

      Paul T. Durbin (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      El presente artículo indaga sobre las tensiones entre el discurso técnico y la necesidad de su popularización, enfatizando la idea de que en temas científicos y tecnológicos los profesionales de la comunicación y la ciencia tienen la obligación de ser entendidos por el público no experto (ciudadanos, políticos, etc.). Este es el escenario a partir del cual, adoptando una perspectiva de la sociología del conocimiento, el artículo realiza una aproximación a la posición de diversos autores implicados en el debate de las llamadas "Guerras de la Ciencia". A partir de allí se observan las implicaciones que supone en materia de comunicación científica al público mantener la disputa entre la defensa de la "objetividad científica" a ultranza en oposición a las posturas cercanas al constructivismo social, afirmando que el pensamiento "por opuestos" no solamente es inútil, sino que constituye un planteamiento equivocado e impide la colaboración entre los representantes del público y los expertos técnicos. Se plantea que es necesario encontrar un término medio, pues más allá de la postura que se adopte, los profesionales técnicos deben tener como horizonte el deber ético de hacerse entender por la sociedad que consiente desarrollar la ciencia y la tecnología.
    • Presentación

      Carmelo Polino (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
    • La ciencia en España en la encrucijada finisecular (siglo XIX)

      María Dolores González Rodríguez (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      El objetivo de este artículo es mostrar cómo la atmósfera que rodea la introducción de las nuevas teorías científicas en España en el último tercio del siglo XIX está contaminada de prejuicios externos a la ciencia. La época, marcada por una serie de controversias intelectuales y político-ideológicas que afectan de un modo general a todos los planos de la vida, manifiesta diversos episodios controvertidos y generadores de polémicas para la introducción de las nuevas ideas científicas. España vive en aquellos años una etapa de cambios y de reflexión en diversos planos, entre los cuales se cuenta el científico y tecnológico; el último cuarto de siglo se destaca por el compromiso político y social de quienes integran el ámbito científico, literario e intelectual, un compromiso que suele devenir en activismo. El naturalismo y la polémica alrededor del nuevo movimiento estético comparten algunas de las críticas que recibió el darwinismo en ámbitos científicos y académicos. Se propone una revisión de estos episodios junto con una mirada a las principales manifestaciones literarias de la época para analizar cómo es representada la ciencia en este ámbito de producción cultural.
    • Interfaces percepción-participación-regulación en la dinámica de las políticas públicas sobre ciencia, tecnología y medio ambiente

      José A. López Cerezo; Marta I. González García (Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, 2003)
      El lugar preponderante de la ciencia y la tecnología en el mundo actual, junto con la evolución política de las sociedades hacia una mayor participación pública, ha creado en los últimos años un nuevo marco para las relaciones entre ciencia y sociedad. Las políticas públicas de ciencia y tecnología deben tomar en cuenta esta nueva realidad, y para su diseño y seguimiento se hace necesario contar con indicadores de recepción e implicación social en ciencia y tecnología que permitan comprender mejor la interacción entre la percepción social de la ciencia, la participación ciudadana y la regulación pública de sus políticas. Este artículo desarrolla un estudio de caso en la temática, centrándose en el problema de las repoblaciones con eucalipto en el norte de España, y a partir de allí analiza algunas formas de interacción entre percepción social de la ciencia, participación ciudadana y regulación pública. En el caso se perfila el surgimiento de una cultura científica, a través de la movilización de grupos de interés y colectivos de ciudadanos y la implicación de los medios de comunicación, en una configuración que no escapa a la necesidad de mantener la debate dentro de la esfera científica y técnica, como forma de conseguir la legitimidad pública. Palabras clave: participación ciudadana, percepción social de la ciencia, cultura científica, políticas públicas de ciencia y tecnología.
    • Ambos son una cultura

      Martín Municio, Angel (REDES, Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación SuperiorOrganización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, OEIUniversidad de Salamanca, 2003)
      Language, the system of human symbolic communication, is the basis for the creation of concepts and for the original human curiosity about nature and past. These are also the elements that make possible communication and transmission of thoughts to other men, which are the beginning of information and culture. This is why this article poses that the world of language involves the whole communication, including science and literature. The two latest, apparently so different, take part at a common basis into social and cultural history, since both use language, though in a different way. The article affirms that it has no sense to draw a linguistic border line between literature and science: art and science share the creativity and the expression of semantic contents. On the contrary, it should be fostered the idea that the only valid model is that of simultaneity and interchange. The emergency, during the last years, of a scientific intellectuality that reliably researches and spreads different issues, and connects with the public in a literary and direct stile, is a proof of this statement.
    • La ciencia desaparecida

      Tena, Juan (REDES, Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación SuperiorOrganización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, OEIUniversidad de Salamanca, 2003)
      This article treats the present conditions for the diffusion of scientific information to the public. Despite different actors claim for a broader availability of such kind of information at the media, the article affirms that there are no real conditions for the public to become informed and be able to achieve its own criteria on science issues. Behind the statements for a broader diffusion there is a hope for achieving acceptation for the present model of technological and industrial development, but such hope finally leads to the ignorance and even rejection of science and technology. This article poses that scientific journalism should be conscious about this situation and give a more extended treatment to humanities, such as sociology, history, anthropology and philosophy. It is also necessary to distinguish diffusion from information: to separate pure science from what remains of it when public receives it. While there is a relative extension of scientific spreading, there is a lack of true scientific and technological information, due to the lack of space and media, and of capable journalists.
    • Ciencia y sociedad civil

      Ziman, John (REDES, Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación SuperiorOrganización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, OEIUniversidad de Salamanca, 2003)
      In today's capitalist society is commonly accepted that the role of science is to serve the social practice through its instrumental capabilities. By this way, science and technology become confused and technoscience is celebrated as an instrument to achieve social or material goals, determined by different factual social powers. However, this prevailing of technoscience makes science suspicious for the public and ambiguous at its social role. That's why the scientific enterprise should be politically corrected to ensure that public get in contact with science in a context of really illuminating spirit. Science could play a major role struggling against technoscience, talking from the critic and the imagination of alternative scenarios, and providing a defense of the human values that must underlie our civilization. Its non instrumental role as an organ of civil society is a main element of the pluralistic democracy, and this vital function becomes possible thanks to traditional academic practices. The future relationship of science with society shouldn't be constituted from the utilitarian technoscience, but from its liberty to play a non instrumental and critic role that supports and enriches the pluralistic democracy.
    • El espejo roto del conocimiento y el ideal de una visión coherente del mundo

      Mosterín, Jesús (REDES, Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación SuperiorOrganización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, OEIUniversidad de Salamanca, 2003)
      This article poses the necessity of reconstructing a global image of the world, which should take into account the contributions of science and philosophy. In the present world, the specialization of science results in an addition of specific and restricted knowledge that, even when making possible the advance of science, is contrary to philosophy understood as the knowledge which gives a vision of the joint (in Plato's terms). However, science and philosophy are not contrary, as the history of both of them shows, but they constitute a continuous: the scientist's curiosity doesn't exhaust into the limits of his specific field, while the philosopher uses for his reflections the knowledge generated by science. This article affirms that science and philosophy should join for the creation of a "cosmovision" that would become a framework for the analysis and solution of individual and collective problems. The pursuit for a global vision is the main goal of every research, and only the joint work of science and philosophy will make possible to extend the rational understanding of the world and will construct a comprehensive framework of reference for human reflection and action.