Mansilla, H. C. F.2019-09-252019-09-252015-05-1419810251-3552http://hdl.handle.net/20.500.12424/222019"Los sucesos derivados de los golpes de Estado militares de noviembre de 1979 y julio de 1980, con sus extrañas alianzas y disensiones, sus piruetas ideológicas y sus maniobras inesperadas sugieren la conclusión de que el quehacer político en Bolivia no está determinado exclusivamente por la actividad típica de los partidos y de los grupos de presión y por la pugna de las diversas corrientes de opinión, sino también por pautas de comportamiento de carácter menos racional y manifiesto. Las traiciones repentinas y el anhelo generalizado por el poder, de un lado, y la lentitud de la administración pública junto con la ineficiencia usual, de otro, apuntan paradójicamente hacia el mismo fenómeno, que permanece relativamente poco dilucidado: el predominio de iguales formas colectivas de índole preconsciente entre los partidarios de las tendencias políticas disímiles, normas que conforman un genuino acervo nacional y que, en el fondo, no fomentan el establecimiento de la democracia en el país."spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)Boliviainstabilitypoliticssocial behaviorgovernmentPolitical ethicsEthics of political systemsEconomic ethicsCommunity ethicsLifestyle ethicsBolivia: causas de su inestabilidad política [Bolivia: causes of political instability]Article