Herranz,Gonzalo2019-09-252019-09-252014-12-012014http://hdl.handle.net/20.500.12424/214737"Teníamos desde 1983 un artículo 428 en el que el ejercicio de la autodeterminación. La capacidad de consentimiento libre y consciente eliminaba la penalización de las lesiones por donación de órganos, cirugía transexual y esterilización voluntaria masculina y femenina. Y quedaba claro. Quien fuera incapaz de consentir libre y expresamente no podía ser legalmente esterilizado ni podía -supongo- extraérsele un órgano para trasplante ni transexuarlo. Ahora, a los 5 años, con el acuerdo de todos los partidos políticos, toda aquella pasión por la libertad de decidir uno sobre su propio cuerpo ya se ha apagado. Y el juez puede autorizar la esterilización. ¿Incluso puede imponerla? Da la impresión de que queda aceptada la esterilización punitiva del que padece una grave enfermedad psíquica. El juez queda -con la ayuda del fiscal y de dos especialistas- capacitado a autorizar la esterilización si lo pide el tutor."spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)sterilizationtranssexual surgeryfreedomlawmedical ethicsPolitical ethicsEthics of lawRights based legal ethicsGovernance and ethicsBioethicsSocial ethicsSexual orientation/genderComentarios a la ley de esterilización de deficientes [Comments to poor sterilization law]Article